15. Welcome bèlle Úrsula! - Abzurdah




"Me pasó a buscar y como cada vez que nos veíamos, me arrastró con su auto hasta el departamento de Avellaneda. No, no piensen que era aburrido o monótono, nada más lejos de eso. 
Estar juntos era más que un encuentro sexual para mí: era revivir mis quince años, la época cuando me creía hermosa e inteligente. Y de alguna manera estar con él era reivindicar todo lo que no había podido ser, pero que siempre fue adentro de mi cabeza. 
Eso era: una , azucarada venganza que no le hacía mal a nadie, excepto a mí.
Los días siguientes la facultad se convirtió en “el edificio donde Alejandro estacionó justo después de dormir conmigo”. Y las lapiceras pasaron a ser “el elemento con el que escribí la nota en la casa de Alejandro” y Cerati pasó a ser mi cantante favorito y en media hora ya sabía todas las letras de Sting.
Las cosas pierden identidad cuando él las toca, cuando él las visita, cuando él existe cerca. 
Mi subjetividad y mi imaginación habían hecho un pacto diabólico para volverme completamente loca. 
Necesitaba verlo nuevamente, pero como una droga: por el momento estaba satisfecha, no quería pedir más, no quería tener una sobredosis (ni pecar de gula, en todo caso). 
Eso es Alejandro: una droga. Necesito, me da. Necesito, me da. Necesito, no esta. ¿Qué hago? Necesito. ¿Y qué más? Necesito. Necesito. Abstinencia: crisis de llanto, electricidad, me muero."

De adolescente amaba "Abzurdah" hasta que me empecé a nutrir más y me dí cuenta que era una cagada hecha libro.
Típica historia pelotuda para enganchar a otras pelotudas que están en una edad pelotuda. 
Así y todo, esta semana no pude dejar de pensar en esta parte del libro que si bien la cité para otras cuestiones de mi vida  (CAMILA SIN SUERTE) creo que esta vez no se amolda mejor.
Sin ganas de nada.